Los herederos de Diego Maradona no lograron
este jueves la suspensión de la venta del Balón de Oro que le fue entregado al
legendario exjugador argentino en 1986, según una decisión del tribunal de
Nanterre, en Francia.
Según los cinco herederos, hijos del 10,
el trofeo que recompensó al mejor jugador del Mundial de México-1986,
entregado a Maradona en noviembre del mismo año en el cabaré parisino del Lido,
fue robado durante un atraco a un banco en octubre de 1989 en Nápoles.
Pero, conocedores en mayo de unas subastas
organizadas el 6 de junio en Neuilly-sur-Seine (periferia de París) para vender
el Balón de Oro, los herederos "no informaron de ninguna denuncia que
hubiera sido presentada por el futbolista cuando vivía", y únicamente
aportaron artículos aparecidos en la época, indica la instancia judicial. "La prueba de la existencia de ese
robo no podría descansar únicamente en artículos de prensa", subraya.
El abogado que representa a la familia de
Maradona, Gilles Moreu, confirmó a la AFP que harán lo necesario para recurrir
esa decisión. "Se trata de un trofeo atribuido a una leyenda del fútbol,
está llamado a regresar a Argentina", estimó. Por contra, los abogados de la persona que
encontró el Balón de Oro y de la casa de subastas que organiza la venta del 6
de junio defendieron su buena fe.
En un comunicado, Maximilien Aguttes,
director de la casa homónima, recordó que una de las leyendas que circulan
sobre el galardón dice que Maradona lo habría dejado olvidado en el Lido la
misma noche de la entrega.
El anticuario afirma haberlo adquirido en
una subasta en 2016 "en un mismo lote" compuesto por centenares de
trofeos, la mayoría de ellos de escaso valor, añadió.
El trofeo que recompensó a Diego Maradona
en 1986 fue entregado por la revista France Football al mejor jugador del
Mundial pero no forma parte de los Balones de Oro que se entregaban en la época
al mejor jugador del año, que en aquel entonces estaban reservados a jugadores
europeos.
Fuente: AFP.