Megalópolis era la película más esperada de la
competencia.Y según la crítica fue una de las más desconcertantes. En esta fábula de ciencia ficción Coppola transforma a Nueva York en la Roma antigua, un imperio al borde de su extinción.
45 años después de haberse
llevado la Palma de Oro con Apocalypse Now, Francis Ford Coppola regresó
al Festival
de Cannes con Megalópolis, una superproducción épica de 120
millones de dólares con tintes satíricos y muy dorados.
"La historia de Roma antigua,
ambientada en los Estados Unidos actuales, es muy interesante. Todo lo que está
ocurriendo con nuestra democracia. Fue la forma como los romanos perdieron su
república", dijo el cineasta.
"Llegamos a un punto en el que podemos
perder la nuestra. No se si los políticos pueden darnos respuestas. Pero los
artistas son como faros, que pueden arrojar luz sobre esto. Escojo proyectos
que iluminan la vida contemporánea.
Megalópolis es una recopilación
barroca de los vicios políticos y sociales modernos, como el auge de los
extremismos, la codicia capitalista o los excesos de la sociedad del
espectáculo. "Cuando yo muera, al menos diré que
logré hacer esta cinta".
En la película, Adam Driver es un genio
incomprendido de la arquitectura, que busca salvar a la civilización creando
una ciudad ecológica y supertecnológica.
Info y foto: RFI.