Israel atacó a Irán en represalia por la agresión sufrida el fin de semana pasado. El blanco fue la ciudad de Isfahán que alberga tres reactores nucleares y es la tercera ciudad más
grande de Irán, después de Teherán y Mashhad.
La agencia de noticias estatal de Irán IRNA
señaló que las defensas antiaéreas dispararon en una importante base aérea
en Isfahán, que es desde hace años la sede de la flota iraní de
aviones de combate F-14 Tomcats de fabricación estadounidense, que fueron
adquiridos antes de la Revolución Islámica de 1979.
Las instalaciones de Isfahán gestionan tres
pequeños reactores de investigación suministrados por China, además de la
producción de combustible y otras actividades del programa nuclear
civil iraní, como la planta subterránea de enriquecimiento
de Natanz, que ha sido objeto de presuntos sabotajes israelíes en repetidas
ocasiones.
La televisión estatal dijo que todos los
sitios nucleares de la zona eran “completamente seguros”. El Organismo
Internacional de la Energía Atómica (OIEA), la agencia nuclear de Naciones
Unidas, apuntó que “no hay daños en las instalaciones nucleares iraníes”
tras el presunto ataque.
Isfahán está ubicada entre las montañas
Zagros a una altitud de 1600 metros sobre el nivel del mar con un clima
continental, tiene dos millones de habitantes
y es uno de los lugares con mayor cantidad de turistas al año en ese país.
Info: AFP y AP.