Las verdes cordilleras del Tolima guardan
las tradiciones indígenas que han logrado mantenerse vivas a lo largo de los
siglos. El valor de los pueblos está en su legado cultural, conocimiento,
prácticas heredadas, creencias que dan identidad. Es esa misma identidad que se
refleja en su proceso de alimentación ¡Porque los paladares también aprenden
del pasado!
Lograr
estar en sintonía con su cultura, no apartarse de su realidad y adaptarse a
ella, es el objetivo del PAE diferencial indígena. Para el gobernador suplente del Resguardo
Indígena La Tutita Bonanza, Nelsón Poloche Yara, ”es muy importante dentro de
la cultura hacer ese empalme para que todos los alimentos de acá fueran a base
de maíz de cachaco”.
Más allá de crear un menú especial, fue el
proceso de entender el significado de los alimentos para las comunidades. Que
al entregarlos a los estudiantes no solo aportara al desarrollo nutricional,
sino que le apostara al rescate de la memoria y la preservación de su cultura.
Es así como el cachaco, plátano, la yuca y
alimentos a base de maíz, tales como el mute, la chicha y la mazamorra, son
incluidos como complemento de almuerzo preparado en sitio. Pero, además, se
incentiva el consumo de otros como las carnes, la leche, frutas y verduras,
fundamentales para el crecimiento y desarrollo de los estudiantes, teniendo en
cuenta que la dieta de los indígenas del Tolima se basa en carbohidratos.
”Desde que nací comemos plátano, yuca
cachaco y me siento muy orgullosa de darles este alimento a nuestros
estudiantes. Me parece muy bien porque acá mismo lo cultivamos, lo procesamos y
lo hacemos en nuestro PAE”, asegura Mónica Matoma manipuladora de la
Institución Educativa Técnica Juan XXIII del municipio de Coyaima.
El dialogo constante entre la Secretaría de
Educación y las comunidades indígenas ha logrado entregar un alimento con
identidad que no solo subraya el compromiso de la administración departamental
con la equidad educativa, sino que también resalta la importancia de la
colaboración directa con las comunidades para garantizar que las acciones
entregadas sean verdaderamente representativas y efectivas.
Y así lo sienten los estudiantes
beneficiados, como Kevin Santiago Tica, “para mí el PAE es el alimento que
siempre nos ayuda a estar activos. Con el almuercito, pues uno siempre sale
motivado para un salón directo a clases”.
Fuente Gobernación del Tolima.