Última Actualización: 07-07-2026

El fuerte impacto de las inteligencias artificiales en 2024


El fuerte impacto de las inteligencias artificiales en 2024


La inteligencia artificial (IA) es una de las tecnologías más disruptivas y transformadoras de nuestro tiempo. Su aplicación en diversos sectores y ámbitos de la sociedad ha generado beneficios, pero también desafíos y riesgos. En este artículo, analizaremos el impacto de las IA en 2024, tanto a nivel global como local, y las oportunidades y retos que se presentan para el desarrollo humano y sostenible.

A nivel global, se espera que las IA contribuyan al crecimiento económico, la innovación, la competitividad, la eficiencia y la productividad. Según un estudio de PwC, el PIB mundial podría aumentar en un 14% para 2030 gracias a las IA, lo que equivale a 15,7 billones de dólares. Los sectores más beneficiados serían los de salud, educación, transporte, comunicaciones, manufactura y servicios financieros. Además, las IA podrían ayudar a resolver problemas globales como el cambio climático, la pobreza, el hambre, la salud y la educación.

Sin embargo, las IA también plantean desafíos y riesgos para la sociedad y los derechos humanos. Algunos de ellos son la pérdida de empleos, la brecha digital, la privacidad, la seguridad, la ética, la responsabilidad y la gobernabilidad. Según un informe de la ONU, se estima que para 2024 habrá 120 millones de trabajadores desplazados por las IA en el mundo. Asimismo, se prevé que las IA aumenten las desigualdades entre países y regiones, así como entre grupos sociales y de género. Por otro lado, las IA pueden ser utilizadas con fines maliciosos o ilícitos, como el ciberataque, la manipulación, la discriminación o la violación de los derechos humanos.

Ante este escenario, es necesario adoptar medidas para aprovechar las oportunidades y mitigar los riesgos de las IA. Entre ellas, se destacan la inversión en educación, formación y capacitación; el fomento de la investigación, el desarrollo y la innovación; el establecimiento de marcos normativos y regulatorios; el fortalecimiento de la cooperación internacional y el diálogo multilateral; y la promoción de los principios éticos y los valores humanos. De esta manera, se podrá garantizar que las IA sean inclusivas, equitativas, transparentes, confiables y respetuosas con los derechos humanos.